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11 diciembre, 2020

39ytú

Funciones de la microbiota intestinal

39 billones de microorganismos conviven en el intestino humano conformando la microbiota intestinal.

Hace años que sabemos que la microbiota desempeña un papel importante en nuestra salud digestiva. Sin embargo, cada nuevo estudio, pone de relieve su implicación en nuestra salud general, tanto física como mental.

De comensal acompañante a <<órgano metabólico>>

La microbiota intestinal, ha pasado de considerarse un comensal acompañante, a entenderse como todo un «órgano metabólico», con funciones sobre la nutrición y el sistema inmunitario.

Además de desempeñar un papel fundamental en la salud digestiva, influye de manera significativa en nuestro sistema inmunitario, pues de la salud de la microbiota, depende la robustez y equilibro de este sistema, encargado de defender nuestro cuerpo contra los organismos infecciosos y otros agentes invasores.

Funciones relacionadas con la nutrición y el metabolismo

La microbiota intestinal contiene enzimas capaces de transformar los polisacáridos complejos de la dieta (fibras prebióticas), que el intestino humano no puede digerir ni absorber, en monosacáridos y ácidos grasos de cadena corta (AGCC), principalmente acético, propiónico y butírico.

El ácido butírico, es la principal fuente de energía de los colonocitos, contribuyendo a su trofismo, y regulando su diferenciación celular. Por su parte, el ácido acético y el ácido propiónico se absorben en el intestino, llegando intactos hasta el hígado, través de la vena porta. El acetato, participa en la síntesis de colesterol y en la lipogénesis hepática, mientras que el propionato inhibe la síntesis de colesterol en tejido hepático (al ser un inhibidor competitivo del transporte del acetato hacia el interior de los hepatocitos). El acetato y el propionato también intervienen en el metabolismo hepático de la glucosa, reduciendo la glucosa postprandial y la respuesta insulínica.

Además, la microbiota también facilita la absorción de minerales como el magnesio, calcio y hierro, y, sintetiza vitaminas esenciales como la vitamina K, el ácido fólico [B9], así como determinados aminoácidos.

Funciones relacionadas con la inmunidad

Una microbiota intestinal normal constituye una barrera protectora contra los patógenos. Actúa como barrera o primera línea defensiva, al evitar que microorganismos no deseados se adhieran a la mucosa intestinal, y al producir sustancias antimicrobianas contra agentes patógenos externos.

Además, los AGCC presentes en el colon y en la sangre, son importantes para la inmunorregulación del organismo. Algunos estudios reportan efectos positivos de los AGCC en pacientes con alteraciones inflamatorias del intestino, de hecho, dichos individuos tienen concentraciones menores de AGCC.

Se ha logrado establecer una relación entre la alteración de la composición de la microbiota intestinal (disbiosis), y una desregulación del sistema inmune a nivel de respuesta innata y adaptativa. En este sentido, todo lo que contribuya al equilibrio de la microbiota, resultará eficaz en el restablecimiento de esta función defensiva, recuperación de la homeostasis intestinal y la salud general.

«Los microorganismos presentes en el intestino humano son, sin duda, cruciales para nuestra salud».

 

Bibliografía

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